con esta entrada queremos compartir con todos vosotros nuestras aventuras y
experiencias en Polonia, un país que visitamos el pasado mes de abril.
Un viaje, en principio familiar, se ha convertido en todo un descubrimiento de
la naturaleza de este país. Pese a que los días dedicados a su exploración
fueron muy pocos, mi hijo Iker y yo sí realizamos un intenso y exhaustivo
repaso a lugares tan emblemáticos como el
Parque Nacional de Białowieża, declarado por la UNESCO Reserva
Mundial de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad.
Entrada al Parque del Palacio de Białowieża
A este parque le dedicamos tres jornadas, y será el protagonista de esta
primera entrada, que tratará de condensar todo lo que vivimos y disfrutamos.
Situado al este de Polonia, justo en la frontera con Bielorrusia, es uno de
los últimos fragmentos de bosque primigenio que antaño cubrió el continente
europeo. No solo es un paraíso para los amantes de la naturaleza, sino
también un testimonio viviente de cómo era Europa antes de la intervención
masiva del hombre.
Bosques de Białowieża
El Parque Nacional de Białowieża es famoso por albergar la mayor población
del escaso Bisonte europeo, el mamífero terrestre más grande del
continente. Estos impresionantes animales, símbolo del parque y de la
conservación en Europa, deambulan libres por una extensión de más de 1500
km² de bosque compartido entre Polonia y Bielorrusia. Observar un Bisonte en
su hábitat natural es una experiencia sobrecogedora, que conecta
directamente con la historia profunda del continente.
Abedulares en Białowieża
Pero Białowieża no es solo Bisontes, es un santuario de
biodiversidad, hogar de más de 12.000 especies, desde lobos y linces, aves,
anfibios y hongos que solo crecen en estos ecosistemas intactos. Caminar por
sus senderos es como entrar en un cuento antiguo: árboles centenarios,
troncos caídos cubiertos de musgo, y una atmósfera tan silenciosa que cada
sonido parece amplificado por la historia. Para nosotros fue toda una
experiencia.
El pequeño pueblo de Białowieża, a la entrada del parque, es un excelente
punto de partida para explorar la región. Allí llegamos la tarde del día 12
de abril, nada más bajar del coche pudimos observar la primera
Águila pomerana del viaje sobrevolando nuestras cabezas.
Białowieża
Nuestra primera salida la realizamos al Parque del Palacio y estanque, allí anotamos las primeras especies: Grulla común, Pico picapinos, Pico mediano, Pico menor, Pito cano, Picogordo, Agateador euroasiático, entre otras.
Sin embargo, no pudimos ver a ningún Papamoscas collarino, ni
tampoco ningún Ruieñor ruso en la cercana zona de Sportowa Observation Tower, ambos objetivos del viaje, pues todavía no habían llegado.
Białowieża Park Narodowy
Białowieża Park Narodowy
Sportowa Observation Tower
El parque
Pareja de Pico Menor (Dryobates minor)
Pareja de Pico mediano (Dendrocopus medius)
VIDEO:
Después de dejar el equipaje en nuestro alojamiento, nos dirigimos a la zona
de Miejsce Mocy, a la postre, una de las mejoras zonas del
viaje. allí anotamos, además de un buen número de pícidos, 4 ejemplares de
Grévol común (primera vez que observamos esta especie) y 2
ejemplares cantando de Mochuelo chico.
Desvio a Miejsce Mocy
Miejsce Mocy
Picamaderos negro (Dryocopus martius)
Grévol común (Tetrastes bonasia)
El canto de varios ejemplares de Escribano cerillo, amenizaban
nuestros largos paseos.
Escribanos cerillos (Emberiza citrinella)
Escribano cerillo (Emberiza citrinella)
También vimos varios mamíferos, como la abundante Marta,
Ciervo rojo, Corzo, Tejón y Ardilla roja.
Marta (Martes martes)
Marta (Martes martes)
Al día siguiente, madrugamos para tratar de observar al
Bisonte europeo, el símbolo del parque. Durante siglos, estos
animales fueron protegidos por los reyes polacos y posteriormente por los
zares rusos, quienes consideraban a los Bisontes un tesoro natural digno de
caza real. Sin embargo, con el paso del tiempo y especialmente tras los
estragos de la Primera Guerra Mundial, la población silvestre de Bisontes
fue completamente exterminada. El último Bisonte salvaje de Białowieża fue
abatido por cazadores furtivos en 1919.
Amanecer
Afortunadamente, no todo estaba perdido. Un pequeño número de
Bisontes sobrevivió en zoológicos y colecciones privadas. Gracias a
estos ejemplares, en 1929 comenzó un ambicioso programa de reintroducción en
el bosque de Białowieża. A partir de solo 12 bisontes fundadores, se logró
criar nuevas generaciones y restaurar gradualmente una población estable en
libertad. Este esfuerzo de conservación es considerado uno de los mayores
éxitos en la historia de la protección de especies en Europa.
Hoy en día, más de 700 Bisontes viven en la región de Białowieża,
divididos entre el lado polaco y el bielorruso del bosque. Son vigilados
cuidadosamente para asegurar su salud genética y el equilibrio ecológico del
parque. Estos majestuosos animales no solo representan un triunfo para la
biodiversidad europea, sino también un símbolo de resistencia y recuperación
frente a la amenaza de la extinción.
Sin embargo, sólo pudimos localizar un gran macho solitario. Eso sí, nos
permitió disfrutarlo y fotografiarlo a placer.
Bisonte europeo (Bison bonasus)
Bisonte europeo (Bison bonasus)
VIDEO:
Lo mismo ocurrió con un precioso Alce que rondaba las casas de la
localidad de Pogorzelce.
Alce (Alces alces)
Alce (Alces alces)
VIDEO:
Esa misma mañana, observamos un ejemplar de Cisne chico sobrevolando
la zona del Budy Bridge, que también es la mejor zona para ver
al Pico dorsiblanco.
Budy Bridge
Mito norteño (Aegithalos caudatus caudatus)
Pico dorsiblanco (Dendrocopos leucotos)
VIDEO:
Dedicamos el resto del día a intentar localizar a uno de nuestros objetivos
más anhelados y uno de los pícidos más complicados de ver en Europa, el
Pico tridáctilo. Y efectivamente, comprobamos que la tarea no iba a
ser fácil. Nos trasladamos a varias zonas propicias, como Kosy Most
o Bondówka, pero sin éxito. Varios guías locales nos advirtieron
que su observación sería complicada.
Kosy Most
Kosy Most
Entre otras especies, en Kosy Most localizamos un grupito de
Ampelis europeos.
VIDEO:
En Bondówka tuvimos un precioso encuentro con un
Águila pomerana, y también pudimos localizar los restos de otro de
los mamíferos de este Parque, el Perro Mapache.
Bondówka
Águila pomerana (Clanga pomarina)
VIDEO:
Perro mapache (Nyctereutes procyonoides)
Perro mapache (Nyctereutes procyonoides)
Al día siguiente, madrugamos aún más para ver amanecer a las 5:30, ahora si
pudimos disfrutar de un grupo más numeroso de Bisontes europeos.
Estos animales se adentran en el bosque al poco de salir el sol.
Amanecer
Bisontes europeos al amanecer
Bisonte europeo (Bison bonasus)
VIDEO:
Por fin, en la zona de Gora Batorego pudimos localizar una
pareja de Pico tridáctilo. No los volveríamos a ver en todo el viaje.
Un momentazo en un lugar top.
Gora Batorego
Gora Batorego
Pico tridáctilo (Picoides tridactylus)
Pico tridáctilo (Picoides tridactylus)
VIDEO:
Por la tarde, pudimos observar otra pareja de Grévol común en la zona
de Miejsce Mocy, y al anochecer volvimos a oír al
Mochuelo chico.
Via de tren abandonada de conexión con Bielorrusia en Miejsce Mocy
El último amanecer decidimos disfrutarlo en la zona de Kosy Most,
allí tuvimos uno de los encuentros más emocionantes y sorprendentes del
viaje, 4 ejemplares de Lobo gris europeo (Canis lupus lupus)
se cruzaros a escasos metros de nosotros, fue un momento mágico e
inolvidable y una gran despedida a este bosque que ha conquistado nuestros
corazones.
Kosy Most
Kosy Most
Kosy Most
Lobo gris (Canis lupus)
VIDEO:
Nuestra siguiente parada, serían los estanques de pesca de Dojlidy Fishponds, pero ese será el tema de la próxima entrada.
durante un fin de semana del mes de mayo dirigimos
nuestros esfuerzos a la observación de dos especies muy interesantes y nuevas
para nosotros en el Pirineo oscense: el Mochuelo boreal y el recién descubierto
Mochuelo chico.
Mochuelo boreal (Aegolius funereus)
Nuestro primer objetivo, el Mochuelo boreal, antes denominada Lechuza de Tengmalm, la disfrutamos a placer en uno de esos escasos huecos en los árboles que
permiten cobijarla. Es un especie emblemática de estos parajes compuestos por
bosques de coníferas de alta montaña. Su distribución en nuestro país se
restringe a la Cordillera pirenaica.
Para cualquier observador de aves es siempre un ave soñada desde que empieza a
leer sus primeras guías ornitológicas. Después de varios años pajareando,
nosotros por fin lo conseguimos.
He de confesar que tanto a mi hijo como a mí, esta especie nos enamoró. Es un
pájaro fascinante.
Mochuelo boreal (Aegolius funereus)
Mochuelo boreal (Aegolius funereus)
De plumaje marrón moteado y ojos amarillos, es un ave discreta y difícil de observar debido a su comportamiento nocturno y su excelente camuflaje. En los Pirineos, se encuentra principalmente en altitudes entre 1.000 y 2.000 metros, en áreas boscosas con abundancia de abetos y hayas. Su dieta consiste en pequeños roedores e insectos, cazados al anochecer. Aunque no es un ave muy común, su presencia en los Pirineos es un indicador del buen estado de los ecosistemas forestales de alta montaña.
El Mochuelo chico, de reciente inclusión en la lista de aves de España,
se hizo de rogar un poco más, tuvimos que esperar a ver caer la tarde para
detectar su característico canto. Fue un ave fácil de detectar, pero
complicada de observar. Nosotros confirmamos la presencia de dos machos
cantando al mismo tiempo.
Mochuelo chico (Glaucidium passerinum)
Mochuelo chico (Glaucidium passerinum)
Mochuelo chico (Glaucidium passerinum)
Mochuelo chico (Glaucidium passerinum)
VIDEO:
La primera observación homologada de esta especie en España fue en mayo de
2021, durante unos trabajos de campo sobre otras especies, en el Pirineo de
Huesca. Inicialmente se detectaron dos machos, y en una posterior prospección
tres machos seguros y quizás un cuarto.
Dado que la especie parece estar en expansión hacia occidente, se cree que
podrían ser ejemplares procedentes de Los Alpes, su núcleo tradicional más
próximo, como ya sucedió con las primeras observaciones del Macizo Central
francés y posteriormente con otros ejemplares avistados en el área oriental de
los Pirineos, también en Francia.
En los siguientes años se han vuelto a confirmar entre tres y cuatro machos
sin que hasta el momento se haya podido confirmar la reproducción. No
obstante, la presencia continua durante tres temporadas en el mismo territorio
de machos con comportamiento reproductor, y sin que se pueda descartar la
presencia de hembras, podría indicar que se trata de una población próxima a
establecerse.
Dos objetivos, y los dos cumplidos.
Sin embargo, un viaje a los Pirineos, es mucho más que que un visita ornitológica, es
un placer para todos los sentidos, y mucho más cuando lo compartes con
buenos amigos y excelentes aficionados. A todos ellos queremos dedicar esta
entrada.