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miércoles, 3 de septiembre de 2025

Viaje a Polonia (Parte I): Białowieża, el corazón salvaje de Europa.

Hola amigos,

con esta entrada queremos compartir con todos vosotros nuestras aventuras y experiencias en Polonia, un país que visitamos el pasado mes de abril.

Un viaje, en principio familiar, se ha convertido en todo un descubrimiento de la naturaleza de este país. Pese a que los días dedicados a su exploración fueron muy pocos, mi hijo Iker y yo sí realizamos un intenso y exhaustivo repaso a lugares tan emblemáticos como el Parque Nacional de Białowieża, declarado por la UNESCO Reserva Mundial de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad. 

Entrada al Parque del Palacio de Białowieża

A este parque le dedicamos tres jornadas, y será el protagonista de esta primera entrada, que tratará de condensar todo lo que vivimos y disfrutamos.

Situado al este de Polonia, justo en la frontera con Bielorrusia, es uno de los últimos fragmentos de bosque primigenio que antaño cubrió el continente europeo. No solo es un paraíso para los amantes de la naturaleza, sino también un testimonio viviente de cómo era Europa antes de la intervención masiva del hombre.

Bosques de Białowieża

El Parque Nacional de Białowieża es famoso por albergar la mayor población del escaso Bisonte europeo, el mamífero terrestre más grande del continente. Estos impresionantes animales, símbolo del parque y de la conservación en Europa, deambulan libres por una extensión de más de 1500 km² de bosque compartido entre Polonia y Bielorrusia. Observar un Bisonte en su hábitat natural es una experiencia sobrecogedora, que conecta directamente con la historia profunda del continente.

Abedulares en Białowieża

Pero Białowieża no es solo Bisontes, es un santuario de biodiversidad, hogar de más de 12.000 especies, desde lobos y linces, aves, anfibios y hongos que solo crecen en estos ecosistemas intactos. Caminar por sus senderos es como entrar en un cuento antiguo: árboles centenarios, troncos caídos cubiertos de musgo, y una atmósfera tan silenciosa que cada sonido parece amplificado por la historia. Para nosotros fue toda una experiencia.

El pequeño pueblo de Białowieża, a la entrada del parque, es un excelente punto de partida para explorar la región. Allí llegamos la tarde del día 12 de abril, nada más bajar del coche pudimos observar la primera Águila pomerana del viaje sobrevolando nuestras cabezas. 

Białowieża

Nuestra primera salida la realizamos al Parque del Palacio y estanque, allí anotamos las primeras especies: Grulla comúnPico picapinosPico medianoPico menorPito canoPicogordoAgateador euroasiático, entre otras. Sin embargo, no pudimos ver a ningún Papamoscas collarino, ni tampoco ningún Ruieñor ruso en la cercana zona de Sportowa Observation Tower, ambos objetivos del viaje, pues todavía no habían llegado. 

Białowieża Park Narodowy

Białowieża Park Narodowy

Sportowa Observation Tower

El parque

Pareja de Pico Menor (Dryobates minor)

Pareja de Pico mediano (Dendrocopus medius)

VIDEO:


Después de dejar el equipaje en nuestro alojamiento, nos dirigimos a la zona de Miejsce Mocy, a la postre, una de las mejoras zonas del viaje. allí anotamos, además de un buen número de pícidos, 4 ejemplares de Grévol común (primera vez que observamos esta especie) y 2 ejemplares cantando de Mochuelo chico.

Desvio a Miejsce Mocy

Miejsce Mocy

Picamaderos negro (Dryocopus martius)

Grévol común (Tetrastes bonasia)

El canto de varios ejemplares de Escribano cerillo, amenizaban nuestros largos paseos.

Escribanos cerillos (Emberiza citrinella)

Escribano cerillo (Emberiza citrinella)

También vimos varios mamíferos, como la abundante Marta, Ciervo rojo, CorzoTejón y Ardilla roja.

Marta (Martes martes)

Marta (Martes martes)


Al día siguiente, madrugamos para tratar de observar al Bisonte europeo, el símbolo del parque. Durante siglos, estos animales fueron protegidos por los reyes polacos y posteriormente por los zares rusos, quienes consideraban a los Bisontes un tesoro natural digno de caza real. Sin embargo, con el paso del tiempo y especialmente tras los estragos de la Primera Guerra Mundial, la población silvestre de Bisontes fue completamente exterminada. El último Bisonte salvaje de Białowieża fue abatido por cazadores furtivos en 1919.

Amanecer

Afortunadamente, no todo estaba perdido. Un pequeño número de Bisontes sobrevivió en zoológicos y colecciones privadas. Gracias a estos ejemplares, en 1929 comenzó un ambicioso programa de reintroducción en el bosque de Białowieża. A partir de solo 12 bisontes fundadores, se logró criar nuevas generaciones y restaurar gradualmente una población estable en libertad. Este esfuerzo de conservación es considerado uno de los mayores éxitos en la historia de la protección de especies en Europa.

Hoy en día, más de 700 Bisontes viven en la región de Białowieża, divididos entre el lado polaco y el bielorruso del bosque. Son vigilados cuidadosamente para asegurar su salud genética y el equilibrio ecológico del parque. Estos majestuosos animales no solo representan un triunfo para la biodiversidad europea, sino también un símbolo de resistencia y recuperación frente a la amenaza de la extinción.

Sin embargo, sólo pudimos localizar un gran macho solitario. Eso sí, nos permitió disfrutarlo y fotografiarlo a placer.

Bisonte europeo (Bison bonasus)

Bisonte europeo (Bison bonasus)

VIDEO:




Lo mismo ocurrió con un precioso Alce que rondaba las casas de la localidad de Pogorzelce.

Alce (Alces alces)

Alce (Alces alces)

VIDEO:


Esa misma mañana, observamos un ejemplar de Cisne chico sobrevolando la zona del Budy Bridge, que también es la mejor zona para ver al Pico dorsiblanco

Budy Bridge

Mito norteño (Aegithalos caudatus caudatus)

Pico dorsiblanco (Dendrocopos leucotos)


VIDEO:


Dedicamos el resto del día a intentar localizar a uno de nuestros objetivos más anhelados y uno de los pícidos más complicados de ver en Europa, el Pico tridáctilo. Y efectivamente, comprobamos que la tarea no iba a ser fácil. Nos trasladamos a varias zonas propicias, como Kosy MostBondówka, pero sin éxito. Varios guías locales nos advirtieron que su observación sería complicada.

Kosy Most

Kosy Most

Entre otras especies, en Kosy Most localizamos un grupito de Ampelis europeos.


VIDEO:


En Bondówka tuvimos un precioso encuentro con un Águila pomerana, y también pudimos localizar los restos de otro de los mamíferos de este Parque, el Perro Mapache.


Bondówka

Águila pomerana (Clanga pomarina)

VIDEO:



Perro mapache (Nyctereutes procyonoides)

Perro mapache (Nyctereutes procyonoides)

Al día siguiente, madrugamos aún más para ver amanecer a las 5:30, ahora si pudimos disfrutar de un grupo más numeroso de Bisontes europeos. Estos animales se adentran en el bosque al poco de salir el sol.

Amanecer

Bisontes europeos al amanecer

Bisonte europeo (Bison bonasus)


VIDEO:


Por fin, en la zona de Gora Batorego pudimos localizar una pareja de Pico tridáctilo. No los volveríamos a ver en todo el viaje. Un momentazo en un lugar top.


Gora Batorego

Gora Batorego

Pico tridáctilo (Picoides tridactylus)​​

Pico tridáctilo (Picoides tridactylus)​​


VIDEO:


Por la tarde, pudimos observar otra pareja de Grévol común en la zona de Miejsce Mocy, y al anochecer volvimos a oír al Mochuelo chico.

Via de tren abandonada de conexión con Bielorrusia en Miejsce Mocy

El último amanecer decidimos disfrutarlo en la zona de Kosy Most, allí tuvimos uno de los encuentros más emocionantes y sorprendentes del viaje, 4 ejemplares de Lobo gris europeo (Canis lupus lupus) se cruzaros a escasos metros de nosotros, fue un momento mágico e inolvidable y una gran despedida a este bosque que ha conquistado nuestros corazones.

Kosy Most

Kosy Most

Kosy Most

Lobo gris (Canis lupus)


VIDEO:


Nuestra siguiente parada, serían los estanques de pesca de Dojlidy Fishponds, pero ese será el tema de la próxima entrada.


Saludos y gracias por visitar nuestro blog.

¡Seguimos pajarenado!

lunes, 23 de mayo de 2022

Viaje a Laponia norte y Finnmark oriental. Parte I

Hola amigos,
después de varias semanas de escasa actividad del blog, regresamos para compartir con todos vosotros nuestro reciente viaje a Finlandia y Noruega, más concretamente a la Laponia norte y Finnmark oriental.

Llegada al aeropuerto de Ivalo

Para nosotros, simples aficionados a la ornitología, la realización de un viaje a la península de Varanger, uno de los destinos más deseados de los pajareros europeos, suponía uno de nuestros anhelos más soñados desde hace tiempo. La atracción que constituye visitar el círculo polar ártico y poder observar su fauna, en ocasiones idealizada y mítica para muchos de nosotros, era todo un aliciente para afrontar este viaje con una tremenda ilusión. 

Además de visitar la península de Varanger, quisimos aprovechar este viaje para conocer la Laponia finlandesa, concretamente la comarca de Saariselkä Kaamanen y también la Reserva Natural de Pasvik, ubicada en el valle de Pasvikdalen, la zona suroriental de la provincia noruega de Finnmark y limítrofe con Rusia.

La elección de las fechas para el viaje vino fundamentada por la posibilidad de observación de especies invernantes a punto de abandonar la zona, como el Eider real o el Eider chico o de Steller, y también algunas especies reproductoras que comenzaban ahora su período nupcial, como el Arao de Brünnich, el Frailecillo atlántico, el Lagópodo común o el Gallo lira. Otros motivos determinantes fueron la meteorología, que a priori, debería ser más benigna, el aumento de las horas solares, la ausencia de mosquitos y por supuesto, la coincidencia con nuestro período vacacional de Semana Santa.

La consecución del viaje exigió un exhaustivo trabajo de planificación, que incluía la búsqueda de información. Para ello, comenzamos con la consulta de varios trip-report de viajes ornitológicos a esta zona que encontramos en internet, sobre todo los mostrados en el sitio web https://www.cloudbirders.com/, aunque la mayoría eran de hace varios años, y muy pocos coincidían con las fechas elegidas. También la lectura de varios blogs, y la consulta, prácticamente diaria, de plataformas como https://ebird.org/ o la página finlandesa de https://www.tiira.fi/ donde se muestran las observaciones de interés en este país. 

Lapponia

También tratamos de contactar con tantos observadores y pajareros locales como fuera posible. Al final fueron muy pocos, pero la información que nos proporcionaron fue, en muchos casos, determinante para el éxito de nuestros objetivos.

No podemos olvidarnos de la logística y la intendencia, aspectos siempre muy importantes en este tipo de viajes. La reserva de los vuelos, la preparación de la documentación necesaria, sobre todo en lo referente a la pandemia por Covid-19, el alquiler del vehículo, la planificación de los itinerarios, fechas y horarios, la adquisición del equipamiento o la indumentaria necesaria para poder afrontar las bajas temperaturas, la nieve o el hielo, la elección de los alojamientos, la manutención, etc. Todo ello ha de cuidarse al máximo para reducir o evitar sorpresas e imprevistos.

Durante los diez días que duró el viaje, recorrimos diversos hábitats y ecosistemas, como la taiga o bosque boreal, uno de los biomas en los que reside la mayor masa forestal del planeta, la tundra, que se caracteriza por presentar un subsuelo helado y un terreno llano con falta vegetación arbórea, y la costa del mar de Barents y sus fiordos. Disfrutamos de su fauna, no muy diversa, pero sí muy interesante, de sus gentes, siempre muy amables y acogedoras, de sus costumbres y también de sus ciudades y pueblos. La experiencia de ir pajarear a esta zona del planeta es mucho más que observar magníficas aves e increíbles escenarios naturales, es toda una aventura.

En ruta


Diario de viaje

Dia 1 - 7 de abril

El primer día lo dedicamos, prácticamente en exclusiva, al viaje desde Madrid al norte de Finlandia, concretamente a la ciudad de Ivalo. Para ello, reservamos un vuelo con la compañía https://www.finnair.com/es que, previa escala en el aeropuerto de Helsinki, nos trasladó hasta el aeropuerto de Ivalo. El horario del vuelo fue de 10:15 h a 18:20 h, incluyendo el tiempo de la escala, una hora y media aproximadamente. Hay que tener en cuenta que el horario en Finlandia es una hora más que en España.

Como curiosidad, comentar que al entrar en los baños del aeropuerto de Helsinki sonaba el canto de los pájaros y que la puerta de embarque nos recibía con un mural donde aparecían varios jóvenes de Serreta grande. Comenzábamos a darnos cuenta que llegábamos a un país muy concienciado con la naturaleza y las aves.

Al llegar al aeropuerto de Ivalo, recogimos el vehículo que habíamos alquilado a la compañia Green Motion, a traves de https://www.rentalcars.com/es/, se trataba de un Peugeot 3008, un coche de la categoría suv, con la idea de evitar posibles inconvenientes de tener un coche muy bajo, y que a la postre fue fundamental, sobre todo en las carreteras de Pasvik, que se encontraban en muy malas condiciones, llenas de baches y escalones. Los neumáticos con los que estaba dotado el vehículo eran de invierno y con clavos, lo que nos proporcionó una gran seguridad al viajar sobre hielo y nieve.

Coche de alquiler

En la localidad de Ivalo nos alojamos en el Hotel Ivalo (1 noche). Prácticamente, todos los alojamientos los gestionamos a través de https://www.booking.com/. Después de realizar el check-in, nos acercamos hasta un supermercado cercano para aprovisionarnos para el viaje. Hemos de decir que los precios que encontramos tanto en Finlandia (euros) como en Noruega (corona noruega) no fueron tan altos como pudiéramos prever, salvo en los carburantes donde sí se notaba un aumento considerable si los comparamos con los de España.

Hotel Ivalo

Dia 2 - 8 de abril

Comenzamos el día con un paseo por el entorno del hotel antes de desayunar. El día era fantástico, frío pero despejado, allí pudimos observar las primeras especies del viaje, entre las que destacan el Pardillo norteño, el Camachuelo picogrueso, y dos ejemplares del inesperado Pardillo piquigualdo, una especie que suele llegar más tarde. También pudimos ver varios ejemplares de Corneja cenicientaEscribano cerilloCamachuelo comúnVerderón comúnGorrión comúnCarbonero común y Herrerillo común.

Después de desayunar al más puro estilo escandinavo, nos dispusimos a visitar varios puntos que teníamos anotados para tratar de observar por primera vez al Ampelis europeo. No hubo suerte, pero como no hay mal que por bien no venga, en uno de estos puntos conocimos a una pareja de jubilados, también aficionados a la ornitología, que nos abrieron la puerta de su casa. Una casa llena de comederos y cajas nidos, que nos permitió observar por primera vez a especies como el Pardillo ártico o el Carbonero lapón, además de numerosos Camachuelos picogruesos y otras especies comunes. Allí, también vimos por primera vez las cajas nido que tienen preparadas para especies como la Serreta chica o el Porrón osculado, unas cajas que veríamos con mucha frecuencia en todo nuestro viaje.

Zona residencial de Ivalo

A continuación, nos dirigimos a nuestro siguiente alojamiento, el hostal Neljan Tuulen Tupa (1 noche) en Kaamanen. Antes nos detuvimos en la localidad de Inari, donde también teníamos anotados varios puntos para observar al Ampelis europeo. Tampoco lo vimos, pero bimbamos otra especie, el Carbonero montano o sibilino. Poco antes de llegar al hostal, nos cruzaron en la carretera dos ejemplares de Arrendajo funesto, especie que también veíamos por primera vez.

El Neljän Tuulen Tupa está situado en una zona tranquila junto al lago Hastima, es un restaurante que además ofrece habitaciones de estilo rústico con interiores de madera natural y que, en nuestra opinión, resultaron muy acogedoras. Ofrece comida tradicional filandesa y unas hamburguesas riquísimas, que fue lo que nosotros cenamos este día.

Neljän Tuulen Tupa

Poster de aves de 1962

Fotografias

Comederos desde el comedor

Comederos

Entorno

Hamburguesa

Pero la verdadera maravilla de este alojamiento es la cantidad de comederos que posee, y la cantidad de especies que los visitan. En estas fechas destacan el Arrendajo funesto, el Camachuelo picogrueso, el Carbonero Lapón, el Carbonero montano, el Pardillo ártico y el Pardillo norteño. Además, las aves se observan muy cerca tanto desde las habitaciones como desde el comedor, toda una delicia para los fotógrafos y para los aficionados a las aves. Dedicamos el resto del día a disfrutar de este espacio y de las aves.

Arrendajo funesto (Perisoreus infaustus)

Macho de Camachuelo picogrueso (Pinicola enucleator)

Hembra de Camachuelo picogrueso (Pinicola enucleator)

Macho de Camachuelo picogrueso (Pinicola enucleator)

Macho de Camachuelo picogrueso (Pinicola enucleator)

Hembra de Camachuelo picogrueso (Pinicola enucleator)

Hembra de Camachuelo picogrueso (Pinicola enucleator)

Hembra de Camachuelo picogrueso (Pinicola enucleator)

Carbonero lapón (Poecile cinctus)

Carbonero montano o sibilino (Poecile montanus)​​

Pardillo ártico o de Hornemann (Carduelis hornemanni)

Pardillo norteño (Acanthis flammea)​

Camachuelos picogruesos, Verderones comunes y Pardillo ártico

Camachuelos picogruesos, Verderones comunes y Pardillo ártico

Camachuelos picogruesos, Verderones comunes y Pardillo ártico

Camachuelos picogruesos, Verderones comunes, Pardillos norteños y Pardillo ártico

VIDEO:



Dia 3 - 9 de abril

Este día madrugamos, a las 4:00 h ya estábamos levantados. Unos correteos por el techo de la habitación nos llamaron la atención, más tarde conoceríamos a las responsables.

Nuestra primera intención era la de movernos con el coche por la carretera en busca del Lagópodo común o escandinavo que, según nos habían dicho, aprovechan las primeras horas de la mañana para acercarse a las cunetas en busca de piedrecillas que llevarse al buche. Pero las condiciones meteorológicas habían cambiado, nevó por la noche y fuimos incapaces de mover el coche.

Neljän Tuulen Tupa

Sin embargo, tuvimos la oportunidad de volver a observar y fotografiar a las especies del día anterior, esta vez en un ambiente nevado e invernal. Durante la mañana, conocimos a dos fotógrafos alemanes con quienes disfrutamos de unos buenos momentos con los Arrendajos funestos, y también a una pareja de neerlandeses que también tenían planificada la visita a la península de Varanger y con quienes compartimos los teléfonos.

Momento Arrendajo

Como novedad, pudimos ver un Azor común que pasó fugazmente por encima de los comederos y también varias Ardillas rojas que, por cierto, fueron las responsables de los correteos en el techo de la habitación, ya que accedían hasta allí por un agujero en la fachada posterior.

Ardilla roja (Sciurus vulgaris)

Arrendajo funesto (Perisoreus infaustus)

Arrendajo funesto (Perisoreus infaustus)

Arrendajo funesto (Perisoreus infaustus)

Macho de Camachuelo picogrueso (Pinicola enucleator)

Panel informativo

VIDEO:



A mediodía abandonamos este enclave e iniciamos el viaje hasta Austertana (Noruega), donde habíamos reservado nuestro tercer alojamiento. Teníamos por delante dos horas y media de trayecto. En el viaje nos encontramos varios Renos cruzando la carretera.

En ruta

Llenamos el depósito del coche justo antes de cruzar la frontera, en la localidad de Utsjoki, pensando que el combustible sería más barato, pero nos equivocamos. 

Frontera Finlandia-Noruega

Noruega tiene el mismo horario que España, es decir, una hora menos que Finlandia.

También nos detuvimos en la localidad de Tana Bru ya que, al cruzar el puente que atraviesa el río Tana, localizamos un precioso macho de Serreta grande.

Macho de Serreta grande (Mergus merganser)


Desde de este punto y hasta el alojamiento era la zona prevista para observar a la Lechuza gavilana. No tuvimos suerte, quizás el viento, las nevadas intermitentes o simplemente la hora, fueran la causa.

En ruta

Liebre de montaña (Lepus timidus)

Decidimos entonces realizar el check-in en Varanger Kite Camp (2 noches), donde habíamos reservado un apartamento. Resultó muy confortable y además el dueño tuvo la amabilidad de llamar a la oficina del barco que realiza el traslado desde Vardo a la isla de Hornøya, pues nos había surgido la duda de si estaría disponible la próxima semana, que era festiva en Noruega. Nos confirmó que sí.

Varanger Kite Camp

Corneja cenicienta (Corvus cornix)

Alojamiento

Después de dejar el equipaje y reponer fuerzas, decidimos retornar a la carretera en busca de las Lechuzas gavilanas, no sin antes dar una vuelta por Austertana para conocer un poco la zona. En esta exploración nos llevamos una grata sorpresa al descubrir muy cerca de nuestro alojamiento una Lechuza gavilana posada en un poste, y no muy lejos de ella, otra que estaba reclamando. Después de un rato, se marcharon volando las dos. 

Lechuza gavilana en Austertana

Lechuza gavilana (Surnia ulula)

Lechuza gavilana (Surnia ulula)

VIDEO:



No contentos con ello, volvimos a la carretera en dirección a Tana Bru en busca de más ejemplares. Esta vez tuvimos mejor suerte, localizamos otro ejemplar posado en un árbol seco. Es una ave bellísima. 

Atardecer

Lechuza gavilana (Surnia ulula)

Lechuza gavilana (Surnia ulula)

VIDEO:



Con la satisfacción de haber disfrutado de esta especie, regresamos a nuestro alojamiento. Mañana nos esperaba un buen madrugón para poder estar a las 4:00 h en el puerto de Batsfjord, la mejor hora para poder observar de cerca a los Eideres.

Pero éstos serán los protagonistas de nuestra próxima entrada.

Anochecer desde Austertana


Saludos y gracias por visitar nuestro blog.

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